Incierto final para el juicio por la expropiación de YPF . En la demanda se reclaman U$S 3.000 millones

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Los seis minutos que tenía la Argentina para defenderse ayer en el juicio iniciado por Petersen Energía por la expropiación de YPF se transformaron en 15. No tanto porque los argumentos del país hubieran convencido a los jueces, sino porque el reloj de la sala de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York dejó de funcionar apenas comenzó el alegato de la abogada del estudio Skadden, el nuevo bufete elegido para representar al país.

El tono de la audiencia, de hecho, fue bastante áspero, según se desprende del audio que publicó luego la Cámara en su página web. “Creo que tenemos un 55% de probabilidades de que la Cámara revierta la decisión en primera instancia”, deslizó a LA NACION una fuente de la defensa argentina, con la condición de no ser identificada. “O también -explicó- si no quisiera hacerlo, otra salida elegante que tienen los jueces es mandar el caso nuevamente a la jueza en primera instancia, para que tenga en cuenta la opinión de otros expertos. Somos cautelosamente optimistas”, resumió.

El fondo Burford es en rigor quien demanda a la Argentina en esta causa, que podría terminar costándole al país unos US$ 3000 millones. Es que el fondo compró los derechos del reclamo de Petersen Energía, cuando la sociedad se declaró en quiebra en España. Burford exige una compensación porque, en su momento, el Estado argentino pagó a Repsol por su 51% de acciones de YPF, pero no hizo oferta alguna por el 25% que estaba en poder de Petersen. La jueza en primera instancia de la Corte de Nueva York, Loretta Preska, le dio la razón.

Pero los abogados de la Argentina insistieron ayer con que la expropiación de las acciones de YPF fue un acto de inmunidad soberana, y que como tal, debe dirimirse en cortes argentinas, no en Estados Unidos. El alegato estuvo a cargo de Maura Barry Grinalds, socia de Skadden. Por el Gobierno viajaron Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, abogado de YPF, y el procurador del Tesoro, Bernardo Saravia Frías. El mediador de los juicios con los holdouts, Dan Pollack, también participó como oyente.

Con el cambio de estrategia y un nuevo gobierno en la Argentina, las chances de reencauzar una situación compleja son serias -dijeron voceros de la Procuración del Tesoro-. El objetivo es lograr que, como es un reclamo de argentinos, contra el Estado argentino y por hechos ocurridos en el país, el caso se resuelva en la justicia argentina. Por supuesto que somos respetuosos de lo que decida la justicia norteamericana, y en caso de que se decida mantener el juicio en Nueva York se seguirá el pleito en aquel país“.

Sin descartar el escenario de tener que seguir el juicio en Nueva York, según confirmó LA NACION, Rodríguez Simón pasó previamente por Madrid, donde mantuvo reuniones con representantes de Repsol. “La clave del caso pasa por la interpretación de la Ley de Expropiación y si ésta impedía a la Argentina hacer una oferta por el 100% de las acciones”, opinó Sebastián Maril, de Research for Traders. La Argentina dice que la ley establece que YPF debe ser una empresa pública y, por tanto, el Estado no podía comprar 100% de las acciones.

En la Procuración estiman que llevará entre uno y tres meses para conocer la decisión del juzgado. El reloj, ahora sí, empezó a correr.

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