“Ay Dios, hijo mío, ¿dónde estás?”: desgarradoras escenas en el cementerio de Malvinas

0
La Nación

Cementerio de Darwin (Islas Malvinas).- El inicio fue un alarido desgarrador. “Ay hijo mío, ¿dónde estás?”, gritó la primera de las madres que se bajó del ómnibus, perforando la inusual mañana -templada, sin vientos ni nubes-, de este paraje desolado. Todo hacía prever una jornada de llantos y desconsuelo mientras los familiares recorrían las tumbas de sus soldados caídos Malvinas.

Sin embargo, unas tres horas después, cuando se formaron bajo la cruz y se unieron en un “¡Viva la Patria!“, el ánimo era otro, casi de alivio. Tanto que se permitieron un aplauso largo y sentido para un militar británico retirado que, de boina, campera Barbour y pantalón de corderoy, se sumó último al grupo.

El reconocimiento fue para Geoffrey Cardozo, uno de los principales responsables para que se hayan logrado identificar 90 soldados que hasta hace poco yacían en una tumba sin nombre. Eso, poder al fin velar con la certeza de que allí descansa su ser querido, es la razón por la que aquel sufrimiento de la madrugada encontró algo de sosiego cerca del mediodía.

Como miembro de las Fuerzas Armadas británicas, Cardozo se encargó de recoger los cuerpos de los soldados argentinos caídos en combate, los hijos de los padres que hoy lo vivaron. El reconocimiento responde a la forma en que lo hizo, con respeto y honor, pero también a su compromiso posterior.

La Nación

DEJA TU COMENTARIO