Civilizaciones originarias de estas tierras, su historia y su realidad en el presente

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El ciudadano de las heras aprecia el contenido de la primera versión borrador para corrección de docentes de Las Heras / Mayo 2005. Coordinador: Mario Palma Godoy. UNPA-UACO.

En esta versión el docente hace una valiosa observación sobre lo que consideramos nosotros los primeros pobladores originarios de esta tierra. Nativos, tehuelches y mapuches hoy organizados en reservas en la localidad de Las Heras.

 

 

“Tierras de restricción y arrinconamiento espacial para otros…”

 

Los tehuelches conocían fundamentalmente la vida nómade, eran trashumantes[1] y cazadores recolectores. Por su lado los araucanos conocían la agricultura. Ambas culturas se vieron obligadas a cambiar sus pautas culturales. Primero fueron arrinconados hacia la pre-cordillera por los ejércitos que realizaban la denominada “Campaña del Desierto” desde 1870. Paralelamente, desde el sur fueron arrinconados en las márgenes del Río Deseado ante la expansión territorial de los latifundistas[2] patagónicos. Así los indígenas fueron restringidos en su radio de movimiento hasta que el Estado creó finalmente las “Reservas Indígenas” en 1927 y 1943. Gradualmente disminuyeron sus correrías que históricamente las tribus indígenas hacían a pie o con caballos. Las restricciones se limitaron más cuando los inmigrantes y colonos europeos, argentinos y los provenientes de Río Gallegos o desde el Sur de Chile comenzaron a ocupar las tierras aledañas a la “Reserva”.

 

“La economía dominante: tierra, cercos y ovejas”

 

Por entonces (a fines del siglo XIX) el Estado argentino a través de sus empresarios desarrollaba una política económica claramente volcada a exportar los frutos de la tierra. Producir carne vacuna y trigo desde las provincias del centro del país y vender lana de la patagonia en Europa era la base del modelo económico de desarrollo de la Argentina, para ampliar ese proyecto exportador se realizó la denominada Campaña del Desierto la cual (como hemos dicho más arriba) sirvió para extinguir y arrinconar a las tribus de aborígenes en distintos espacios de la patagonia a través de las reservas indígenas.

Entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX los nuevos colonos que ocuparon la tierra de la reciente creada “Colonia Pastoril General Las Heras” (… ¿?) comenzaron a cercar las tierras fiscales que ocupaban. Esta era la forma de evitar que las majadas[3] de ganado ovino se dispersen hacia tierras vecinas. Esta forma de dar vida a sus incipientes explotaciones ganaderas les generó relaciones de conflicto y cooperación con los indígenas. Conflicto porque los nativos jamás habían entendido el sentido de la propiedad privada del mismo modo que los ganaderos jamás habían entendido el sentido de vida colectiva en el uso del espacio desarrollado de la cosmovisión[4] de los nativos.

 

Las “Reservas indígenas”

Lo cierto es que lo que hoy conocemos como “Reserva de Las Heras” es producto histórico de una serie de antecedentes legales (documentos generados desde la Dirección Provincial de Tierras del territorio de Santa Cruz, año 1884). Cuando se crea la provincia de Santa Cruz (1958) la Dirección de Tierras se transfirió al consejo agrario provincial creado en 1969. En los primeros antecedentes escritos datan de 1909 cuando los nativos ya estaban establecidos en la “Colonia Pastoril General Las Heras”. Ellos a semejanza de las colonias inmigrantes, obtuvieron una serie de permisos de ocupación hasta que en 1927 se crea definitivamente la Reserva. Desde entonces numerosos conflictos por la propiedad de la tierra se han sucedido con algunos estancieros y foráneos que han querido usurpan sus tierras amparándose en el Derecho Escrito Occidental.

 

“Los derechos a la tierra y el sentido del tiempo en las culturas nativas”

 

En el estilo de vida de los integrantes de la cultura nativa, hasta bien entrado el siglo XX, nunca había existido una idea de la propiedad privada. Es decir, en su cultura la palabra Propiedad Individual Privada no estaba presente. Su cosmovisión los vinculaba con la tierra, con la madre, proveedora, jamás como propiedad. Semejante cosmovisión existía en relación a su forma de entender el tiempo. Ellos no conocieron un calendario como el nuestro, que cuenta los días, los meses y los años. Ellos se regían por el conocimiento en los astros como el sol y la luna para contar sus ciclos de vida. Inclusive el sentido de la edad cronológica era referenciada con los ciclos de los animales y plantas. Por ello cuando se ha dicho que no respetaban los horarios de trabajo, se está prejuzgando con los valores occidentales, al desconocer sus valores y su sentido del tiempo.

 

“La idea de trabajo en la cosmovisión indígena”

 

La forma de pensar y sentir y actuar en relación al trabajo en la sociedad indígena no era ni es hasta hoy, un concepto asociado al calendario y nuestro horario. Ellos asociaban la idea de trabajo a la idea de “cazar”, “recolectar”, “sembrar” en la medida que necesitaran para comer y abrigarse. Al relacionarse directamente con los recursos del medio ambiente, sin intermediarios, ni con presiones del tiempo industrial sentían y vivían buscando un equilibrio entre sus necesidades diarias y la disponibilidad del recurso.

 

“Los momentos de inclusión y exclusión en la ciudad dominante”

 

El ser objeto de expropiación de tierras (nativos), de burlas en los sistemas médicos, de usarlos como votantes, sin que después haya seguimiento de sus mejoras materiales de vida, de no valorar su historia, son formas que han ayudado a subordinarlos y no valorar la fuerza de su identidad. Este proceso de inclusión y exclusión continúa hasta el presente no habiendo sido una situación exclusiva de la ganadera. Más bien es el producto de las relaciones históricas entre el Estado y los grupos culturales diversos asentados en el territorio.

 

“La organización social y política de los descendientes nativos en el presente.”

El último intento por reconstruir el poder de los caciques Tehuelches y Araucanos de la “Reserva de las Heras”, se produjo en 1992. Pero este intento fue un hecho producido políticamente por agrupaciones indigenistas de la Región, que apoyadas por abogados y movimientos políticos, generaron un gran evento como forma de mostrar que les estaban usurpando las tierras. Fue así que se produjo la denominada “Asunción” de los Caciques Alejandro Paisman Vera y…….Limonao. Este evento fue una forma simbólica que ayudó a poner en las propias Reservas a partir de apoyarse en el derecho legal occidental.

 

“La aboriginalidad en Las Heras: ¿fuente de memoria?”

En Las Heras siempre han existido personas interesadas por conocer el estilo de vida de los descendientes. Las perspectivas son diversas: algunos pretenden sentirse dueños de su historia y de sus necesidades; también existen quienes han pretendido radicarlos en la ciudad y alfabetizar a sus descendientes; algunos han visto con buenos ojos que no sepan leer y escribir, ni tengan ambición por el dinero, pues así se pueden transformar en mano de obra barata y ser de utilidad para la época de las elecciones políticas de la ciudad. A la vez, existe también el presente, tendencias por recuperar la memoria histórica de sus familias. Sin embargo cualquiera sea la perspectiva casi nunca se les ha preguntado qué quieren ellos y cuando se les ha preguntado se lo hace desde una visión occidental y etnocéntrica[5]. ¿Cuál debe ser la forma de proteger a estos grupos humanos como patrimonio histórico y cultural de Las Heras? Esta también es una pregunta etnocéntrica, sin embargo puede ayudar a pensar e imaginar condiciones para que ellos se sientan orgullosos de su identidad y de sus capacidades culturales, las cuales les han permitido subsistir y resistir en el tiempo como una cultura más en la diversidad sociocultural propia de la historia de Las Heras.

Por eso al ser arrinconados por el Estado Argentino en Reservas, los beneficiarios en estos conflictos, fueron indiscutiblemente los futuros ganaderos devenidos en estancieros. Y en el presente estas situaciones se han ejercido por quienes han pretendido recurrir al derecho de propiedad privada en complicidad legal con funcionarios de turno como ha sido el caso de la usurpación de 2500 hectáreas a la familia Paisman Vera ocurrido en 1992.

 

Fuente: Primera Versión borrador para corrección de docentes de Las Heras / mayo 2005-Coordinador Mario Palma Godoy UMPA-UACO. Capítulo III “Culturas indígenas y mundo rural en el presente y pasado”.

 

Esto también es historia…

 

“Roca y las campañas ofensivas al desierto de 1879 a 1884”

 

Durante la segunda mitad del siglo XIX Argentina expandió su economía y fue consolidando su incorporación en el sistema capitalista como exportador de materias primas…. Paralelamente el poder estatal se fue consolidando durante los gobiernos de Mitre, Sarmiento y Avellaneda, en el convencimiento que era necesario imponer el “orden” para asegurar el “progreso” en ese marco se buscó el definitivo control de los territorios indígenas no sometidos todavía a la soberanía nacional, con el objeto de incorporarlos al sistema productivo y al nuevo esquema de dominación estatal. A la justificación ideológica, se sumaban los intereses concretos de los sectores económicos dominantes, seriamente afectados por los malones indios y necesitados de expandir su producción hacia nuevas tierras para aliviar la presión pastoril sobre la llanura bonaerense. Ello les permitiría incrementar los volúmenes de producción para responder así a la demanda de lana y carne de los países europeos, sobre todo de Inglaterra.

La mal llamada “Campaña al Desierto” (1879), – en tanto el “desierto” era entendido por políticos y militares de la época como sinónimo de “barbarie” o “vacío de civilización” -, así como las etapas sucesivas en que se planteó el definitivo sometimiento de la sociedad indígena patagónica, tuvieron como centro a Neuquén o “territorio del triángulo”.

 

“Los objetivos de la conquista en palabras de Julio Argentino Roca”

 

“[…] Así también nos pondríamos en contacto con los indios Pehuenches, los mejores preparados para recibir los beneficios de la civilización y que tratados con energía y bondad al mismo tiempo, podrían hacerse poderosos auxiliares nuestros para la conquista y reducción definitiva del salvaje […]”

Fuente: Carta del General Roca al redactor de la República, Río IV, 24 de abril de 1876.

“Álvaro Barros y su visión del problema indígena”

 

“Nadie pondrá en duda, esperamos, que la ganadería es la fuente de nuestra riqueza […]. Bata decir que en nuestros campos el ganado engorda y multiplica sin otro alimento, si otro abrigo, sin otros cuidados que aquellos que la naturaleza le ofrece y sin embargo, lejos de adelantar, en vez de enriquecer, vivimos en perpetua crisis, bajo la cruel amenaza de la ruina, ¿por qué? Porque la propiedad rural carece absolutamente de garantías […] ¿qué se hizo entre tanto para conjurar el peligro, la amenaza perpetua que importa la existencia de los indios en el corazón mismo de la Patria? […].

…Para llegar a establecer lo primero (garantía sobre la propiedad rural) es necesaria la supresión de los indios y la reforma práctica del sistema administrativo de la campaña. Para tener lo segundo (extensión de los campos de pastoreo), es indispensable también la supresión de los indios, a fin de entrar en tranquila posesión de los campos de cuyo dominio ellos nos privan.

 

 

Fuente: Albaro Barros, Indios, fronteras y seguridad interior, Ed. De Pedro Daniel Weinberg, Buenos Aires, Solar-Hachette, 1975.

Citas al texto de Patagonia educativa, Centro literario alfa. Ediciones Milenio. Tema: Las Campañas Militares y la expansión de la frontera económica.

 

 

Nota del ciudadano de Las Heras:

En la actualidad el Banco Central de la República Argentina en el billete de $100 mantiene la estampa del rostro del General Julio Argentino Roca, con la siguiente leyenda: Julio Argentino Roca (Tucumán 1843-Buenos Aires 1914) Militar y Estadista. Realizador de la Campaña del Desierto (1879). Firmó el Tratado de Límites con Chile –fue dos veces presidente de la República (1880-1886; 1898-1904). Al día de la fecha es considerado un prócer de la patria por el sistema educativo en vigencia.


[1] Trashumar: Pasar el ganado con sus conductores desde las dehesas de invierno a las de verano, y viceversa.-Diccionario enciclopédico. Edición del milenio. Océano Uno Color-

[2] Latifundio: explotación agraria de grandes dimensiones, caracterizada por un uso ineficiente de los recursos disponibles.-Wikipedia-La enciclopedia libre.

[3] Majadas: Manada o hato de ganado lanar.-Diccionario enciclopédico Océano-

[4] Cosmovisión: Conjunto de opiniones y creencias que conforman la imagen o concepto general del mundo que tiene un apersona, época o cultura.-Wikipedia-La enciclopedia libre.

[5] Etnocentrismo: Acto de ver y analizar al mundo de acuerdo con los parámetros de la cultura propia.-Wikipedia-La enciclopedia libre.

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