La desesperada búsqueda de alimentos por WhatsApp

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La  complicada situación de una  mujer embarazada y  con tres niños (un bebé) que  intercambia ropa por  víveres, ante la profunda crisis.

A las páginas de trueques que existen en Facebook, se le sumaron los grupos de trueque de la aplicación por celular WhastApp, que en épocas de crisis son fundamentales.

Existen cientos de casos.  La familia María Alejandra es una más. Con su pareja, que se quedó sin trabajo hace varios meses atrás,  compraban indumentaria en Punta Arenas,  la vendían en Rio Gallegos, y sacaban una diferencia que por lo menos les alcanzaba para subsistir.

María  uso  los pocos ahorros que le quedaban y compro mercadería. Pero en un día todo se complicó.  El día que Argentina sufrió la corrida  bancaria que elevó  el dólar a 40 pesos,  cayó el peso argentino, y también el cambio del peso chileno. Ya no era conveniente  comprar en chile,  y este tipo de consumo cayó.

María se  quedó con mucha ropa, y nada de plata. “Viajábamos a hile a comprar cosas para vender  acá,  pero al bajar cambio empezó a hacerse  más complicado y ya dejé de ir y me gasté la inversión  y de ahí se nos complicó, porque antes con un viajecito al menos teníamos  lo esencial  y necesario”, contó.

La única  alternativa  que le quedó para poner algo en la mesa  con cinco platos – por sus hijas de 12, 8  y un bebe de dos años- fue el trueque. Debió empezar a ofrecer cambiar camperas  zapatillas,  remeras, y hasta cubre camas por alimentos.

Por ejemplo,  un par de zapatillas (que vende si puede  200 pesos) lo cambia por fideos y arroz.”Trato de que me den el monto en víveres, pero a veces no te lo dan, pero todo sirve”, relató.

También, a su vez, comenzó a cambar si le sobraba leche por fideos, conservas, o vice e versa.

A los cinco platos en la mesa, se sumó el alquiler de la precaria vivienda del San Benito. María además está embarazada de su cuarto hijo.

La semana pasada la  alarma sonó y le golpeó la puerta. Nadie le contestaba por WhatsApp sus pedidos de trueque. No podía recibir llamados de línea porque su teléfono solousaba esta aplicación.  Necesitaba alimentos sí o sí. Incluso  pidió teléfonos de promotores sociales.

Por cosas  del destino su pedido llegó a un área social. Le llevaron alimentos,  pero el automóvil con  víveres no pudo ubicar la vivienda. Debió esperar al día siguiente.

Ahora dentro de 20 días, con suerte,  podría recibir un nuevo bolsón de alimentos. Mientras tanto María sigue ofreciendo  trueques por WhatsApp.

(Para ayudar pueden comunicarse, sólo  por WhatsApp al 2966 33 09 47)

Fuente: TIEMPO SUR.

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