La Alianza Cambiemos dice adiós con un Default.

0

El presidente Macri inició su ciclo de gobierno con una política de mega endeudamiento externo y finaliza, prácticamente, con el anuncio de una suerte de “default técnico”. El Tesoro Nacional debía renovar ayer diferentes letras (deuda) pero la licitación quedó desierta. Es decir, los “inversores” corrieron al dólar ante un clima de incertidumbre generalizada. Por eso el Banco Central tuvo que liquidar otros 500 millones de dólares para financiar la fuga. Ese fue el punto más álgido de la jornada de ayer que antecedió el anuncio del ministro Lacunza.

Al primer trimestre de este año, del total de la deuda emitida por el Gobierno Nacional (más de 170.000 millones de dólares), el 71 por ciento se había fugado. Cuando asumió Macri, el total de la deuda pública equivalía al 37 por ciento del PBI, hoy ya alcanza el 100 por ciento del Producto, según datos del Observatorio de la Deuda Externa de la UMET. Esto quiere decir que para pagar toda la deuda contraída por el macrismo en tiempo récord habría que destinar todo el valor agregado generado por el país en un año. Así se llegó al escenario de default técnico anunciado ayer.

“Lo que intentan cambiar son los plazos de vencimientos de la deuda pública. Dicho en forma decorosa en un default técnico porque se quedaron sin plata. Ahora la pregunta es si se quedaron sin plata porque el FMI no les va a mandar los 5.400 millones de dólares o en realidad el Fondo les pidió que tomaran esta medida para evitar que la crisis sea más pronunciada. En cualquiera de ambos escenarios, el dólar no se va a calmar porque no se tomó ninguna medida de control de capitales, sigue la libre salida de dólares. La realidad es que se quedaron sin margen para afrontar los vencimientos”, indicó a La Opinión Austral el economista Ernesto Mattos, investigador del Centro Cultural de la Cooperación.

La estafa de la deuda, proceso que se inició con el Pago a los Fondos Buitres convalidado por el Congreso en marzo de 2016, incluyó un capítulo vinculado a las provincias. La administración nacional autorizó a las distintas jurisdicciones a tomar deuda en dólares como compensación al ajuste en las inversiones de capital. Tal decisión terminó siendo un salvavidas de plomo.

Las provincias de Neuquén, Mendoza, Chubut, Córdoba, Salta, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, Tierra del Fuego, La Rioja, Jujuy, Río Negro, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires emitieron títulos por 12.336 millones de dólares, a un plazo promedio de 8,2 años. De este total, las jurisdicciones de la Patagonia (salvo Santa Cruz que no tomó deuda en moneda norteamericana) se endeudaron por 1.915 millones de dólares.

El dinero en dólares tomado por las provincias también contribuyó a sostener la fuga de capitales habilitada por Nación. “Este Gobierno lo que hizo fue abrir el llamado cepo y habilitar la compra de dólares para todos los argentinos. Eso se tenía que financiar de alguna manera y se lo hizo con la deuda externa. Entonces, la deuda que tomaba el Ejecutivo Nacional pasaba al Banco Central para reforzar las reservas y el BCRA utilizaba esos dólares para financiar la fuga de capitales. Existe una relación muy estrecha entre deuda externa y fuga de capitales. En este contexto también aparecen los endeudamientos de las empresas privadas y las provincias, que atravesaron el mismo proceso; es decir engrosaron las reservas del BCRA que sirvieron para financiar la fuga de capitales”, sintetizó el economista Martín Burgos, análisis que forma parte del libro “La Patagonia ajustada”, publicado recientemente por este cronista.

Entre diciembre de 2015 y el mismo período de 2018, Chubut multiplicó su stock de deuda por cinco veces. Según la consultora Moodys, el 88 por ciento de sus pasivos son en moneda norteamericana.

Con el valor del tipo de cambio antes de las PASO, Chubut debía afrontar el pago de intereses por aproximadamente 2.426 millones de pesos (54 millones de dólares anuales). Luego de la nueva mega devaluación, esos intereses saltaron a los 3.240 millones de pesos.

Por su parte, Tierra del Fuego incrementó sus pasivos siete veces, mientras que Río Negro aumentó su stock en un 331 por ciento y Neuquén, en un 280 por ciento.

La trampa del anuncio de ayer fue excluir de la reestructuración los bonos emitidos por las provincias. Sólo basta prestar atención a lo que sucede en Chubut para comprender la gravedad del contexto.

El gobierno de Mariano Arcioni había insinuado la posibilidad de adquirir 1.500 millones de pesos a través de una letra del Tesoro Nacional para hacer frente a sus obligaciones. Con el actual escenario, será prácticamente imposible conseguir ese financiamiento.

Las dificultades para cubrir los vencimientos de deuda también estallarán en las provincias, situación que se agrava con la quita de recursos a partir de los cambios introducidos en Ganancias, Monotributo e IVA.

Según el análisis realizado por el Instituto Argentina de Análisis Fiscal (Iaraf), las provincias de la Patagonia perderán 2.852 millones de pesos hasta diciembre, discriminados de la siguiente manera: Santa Cruz (-522 millones), Chubut (-522 millones), Tierra del Fuego (-406 millones), Río Negro (-830 millones) y Neuquén (-572 millones).

Fuente: La Opinión Austral.

DEJA TU COMENTARIO