Un joven tuvo en vilo a los vecinos del B° Vista Hermosa por un lapso de cinco horas

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Más de cinco horas de tensión se vivieron ayer en el barrio Vista Hermosa II, ubicado en la zona sur del ejido urbano de Caleta Olivia.

De película,  cuando un joven de aproximadamente 25 años amenazó con arrojarse al vacío desde el techo en una casa de dos plantas.

El joven se mostraba sumamente agresivo y parecía estar bajo los efectos del alcohol o de alguna sustancia alucinógena ya que no solo amenazaba a los policías aferrando un elemento cortante al que esporádicamente depositaba en la azotea, sino que también les arrojaba ladrillos huecos.

Un trozo de esa mampostería impactó y rompió los vidrios laterales de un auto Chevrolet Astra que se hallaba estacionado, propiedad de un vecino, pero antes de subirse el techo había destruido los de una ventana de un local partidario político.

La situación límite comenzó alrededor de las 7:30 cuando la oficina de guardia de la Comisaría Seccional Tercera recibió un llamado telefónico por el cual se alertaba que un individuo estaba provocando disturbios y daños en el entorno de su casa situada en una esquina donde convergen las calles Monte Loaiza, Villagrán y el pasaje Cerro Yumil.

La primera comisión policial que llegó al lugar recibió una andanada de insultos y amenazas del joven que empuñaba un cuchillo y sus integrantes no lograron convencerlo de que abandonara su actitud e inmediatamente se trepó al techo cubriéndose con una frazada para soportar el frío matinal.

Como el caso iba tomando un cariz dramático, al lugar arribó un equipo de rescate de bomberos, además de personal del Comando Radioeléctrico, de las divisiones Infantería y fuerzas especiales, así como más refuerzos de la Comisaría Tercera.

También se estableció un perímetro de seguridad, bloqueándose con patrulleros las calles de acceso, al tiempo que se puso en conocimiento del hecho al juez de instrucción Gabriel Contreras y se requirió la presencia de un mediador de la policía provincial, especializado para actuar en estos casos.

La tarea resultó por demás difícil ya que el individuo seguía profiriendo insultos, arrojando ladrillos o cualquier objeto que encontraba a su alcance, incluso una botella y un caño.

A los gritos, argumentaba que necesitaba un trabajo y ayuda económica para su madre, con la cual reside en la misma casa y se enardeció cuando escuchó el fuerte estampido de un disparo de postas de goma accionado por la Itaka de un policía, con el que se procuró amedrentarlo para que depusiera su actitud.

Más tarde, cerca del mediodía, le hicieron llegar una caja de alimentos para su familia ya que esa era otra de las condiciones que había impuesto, y luego, antes de las 13, el mediador policial de las fuerzas especiales, un oficial de apellido Ruiz, logró convencerlo de que descendiera del techo.

Tras ello, cumpliendo directivas de la Justicia, los policías lo dejaron bajo el cuidado de su madre, en tanto se sustanciaban actuaciones que darían lugar a una futura participación de especialistas en salud mental.

Por otra parte, vecinos de las inmediaciones comentaron a la prensa que no es la primera vez que ese individuo genera disturbios e incluso recordaron que hace aproximadamente dos años hubo otro serio incidente en ese mismo domicilio con policías cuando acudieron por una denuncia doméstica.

Fuente: La Vanguardia Sur.

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